miércoles, 20 de mayo de 2009

Clásicos Básicos: El disco perdido de Nacha Pop

Por Gunspector,

NACHA POP. Más números, otras letras. DRO 1983

Un Planeta Gris se suma a los tributos que, durante estos días, toda España rinde a la figura de Antonio Vega. Lo hacemos recordando un disco catalogado como “menor”, entre el celebrado Buena Disposición y el maxisingle que les devolvería al mapa: Una décima de segundo. Sin embargo, Más números, otras letras fue el álbum que sirvió a quien esto escribe a conocer a esta gran banda y a este gran compositor que nos acaba de dejar. Corría el curso 83-84, 8º de EGB. Aquel año clave de preadolescencia en el que uno cambia los madelmanes por los discos. Y este disco de Nacha Pop, por obra y gusto de mi hermana mayor, estaba en casa para que un imberbe jovenzuelo lo pinchara una y otra vez.

Y eso que las letras distaban mucho de poder ser comprendidas en ocasiones. Tanto Antonio como Nacho (aunque este más vitalista y algo más cercano en esos tiempos en que uno aún no sabía nada de la vida) no relataban historias de amor y desamor en tono adolescente que aún se podían intuir cercanas. Las canciones tenían un poso más profundo, muy alejadas para un chaval de trece años recién cumplidos. Sin embargo, algo tenía el disco que me atraía como un imán. Lo abría Agárrate a mi, un tema de Nacho García Vega, fresco, brillante y con un gancho que muchos quisieran. Pero en el segundo corte llegaba el añorado Antonio a dejar su grandeza con Vidas agridulces, cuyo estribillo tiene una melodía que debería ser enmarcada y mostrada en los museos como ejemplo de belleza. No sólo es mi favorita del disco, es mi favorita de Nacha Pop y Antonio de siempre. Y esperen, que la cosa no acaba ahí. No en vano, es el disco donde están incluidas No puedo mirar (una recreación en segunda persona del Retrato de Dorian Grey de Oscar Wilde, en la que Antonio empezaba a contar su drama personal), la frenética Enganchado a una señal de bus o la magnífica (y sabiamente recuperada en una mejor versión en el maxi de Una décima de segundo) Magia y precisión. Eso, por parte de Antonio. Nacho, aparte de la ya citada, incluye algunas composiciones a la altura como Los topes del amor (donde parece ya asumir su papel secundario respecto a su brillante primo) o Como hasta hoy.

Con Más números, otras letras, Nacha Pop llegaban, además, en el momento justo, al mundo de los sellos independientes que surgieron en la industria discográfica española a principios de los 80. Unos sellos como GASA, 3 Cipreses, Nuevos Medios o Twins, cuyas plantillas dominarían el pop nacional durante la década. Y DRO (acrónimo de Discos Radioactivos Organizados), propiedad de los atrevidos Aviador Dro, fue entre ellas, la más importante. El grupo grabó con ellos este disco y el posterior maxi citado arriba antes de fichar con Polydor. El haber estado con la independiente en los años claves 1983 y 1984 les valió una continuidad que otros grupos de su generación (la de los años 80-81) no tuvieron. Mamá, por ejemplo, desaparecieron. Y Los Secretos, aunque resurgirían en años posteriores, pasaron por entonces por un período de silencio hasta su regreso discográfico en 1986.

Nacha Pop, en cambio, aprovecharon el tirón. Siguieron sonando en los dos programas primordiales de Radio 3 aquellos años: El Diario Pop (llevado por Jesús Ordovás, Diego Manrique y José María Rey) y En el Aire (dirigido por Carlos Tena, con las colaboraciones de José Miguel Nieto, Gonzalo Garrido, Patricia Godes y nuestro querido Juan de Pablos). También aparecieron en un filme clave para aquello que se dio en llamar “la movida” titulado A Tope, en el que aparecieron también Gabinete Caligari, Loquillo y los Trogloditas (con Alaska), Derribos Arias, Objetivo Birmania y un largo etcétera de grupos que iban a marcar época. Es más, en las giras de presentación de esa película llegaron a Castellón en la primavera de 1984 junto a Loquillo y Objetivo Birmania en un concierto efectuado en La Pérgola, donde este redactor asistió anonadado (y con vello pre púber en el bigotillo) a su primer concierto de rock. En fin, que para recordar Antonio Vega, no podía hacerlo con otro disco. Un saludo para él allá donde esté. Y otro para Nacho, Carlos y Ñete (y también para Esteban Hirshfield), por si encuentran esto algún día rastreando por la red. Y mi más sincero agradecimiento para todos ellos.


1 comentarios:

homerico dijo...

Guns, tu también estabas en aquel concierto je je? Servidor también, sobreponiéndome al trauma de ser atracado de camino a la Pérgola...

UN saludo,

P.