sábado, 7 de marzo de 2009

Asomado a la viñeta: Verano Indio.

Verano Indio. Norma Editorial.


El agua moja, el cielo es azul, las mujeres tienen secretos… y nadie ha dibujado a las mujeres como Milo Manara.

El inconfundible trazo limpio de Manara lleva décadas dibujando curvas y curvas de anatomía femenina de un modo sugerente, muy sugerente, bueno, explícito, en realidad. Una vez que le miras a los ojos a una “chica Manara” no podrás olvidarla. Este es motivo suficiente para ver y volver a ver las hojas de cualquiera de sus obras…sobre todo si eres un adolescente un poco salidorro, pero, a partir de cierta edad, tanto primer plano, resulta un poco monótono.

Algunos de sus guiones, como El Click son predominantemente pornográficos, otros, como las aventuras de Guiuseppe Bergman presentan una trama de aventuras que las puedes leer una vez, pero el reincidente no es bienvenido.


Este Manara dibuja como los ángeles, bueno, como los diablos pero necesita de un buen guionista, y lo encontró, vaya si lo encontró. Realizó dos obras con Hugo Pratt, El Gaucho y Verano Indio. Vamos a centrarnos en esta.

Hace treinta años deseaba fuertemente, con las ganas que sólo desea un niño, que llegara el fin de semana. Había algo que sólo podía hacer los sábados después de comer. Ver las películas de Sesión de Tarde. Especialmente las de vaqueros, Cooper, Stewart, Granger, Palance, Wayne, Taylor, Fonda, Marvin, Mohicanos, Cheyennes, Hurones Apaches, Séptimo de Caballería, Rangers, Policía montada, Rio Grande y Monumental Valley. ¡Qué tardes! Luego con los Clicks (esta vez de Famobil) y los Airgamboys a reventar el fuerte. ¡Qué grandes tardes!.

Verano Indio tiene la esencia de esas películas en blanco y negro, es una buena historia de indios y vaqueros, vale no hay vacas pero sabes a lo que me refiero.

La trama transcurre en la costa este, en lo que será, con el tiempo La Gran Manzana. Pratt narra un magníficamente una historia con maravillosos diálogos que son traducidos en imágenes viñeta a viñeta, por un Manara que presenta grandiosos paisajes, orgullosos indios, rudos colonos y mujeres bellas y marienistas, con turbios pasados. El final de la historia épico, digno de una película de Sesión de Tarde, te da ganas de buscar la caja de los Clicks.

Por cierto, acabo de ver que en la web de Norma Editorial no aparece ahora mismo Verano Indio, en cualquier caso no es un tebeo dificil de encontrar, bien por internet o bien por tiendas de antiguo si vamos a Valencia, Madrid o Barcelona puede que también lo tengan en Norma Castellón.

Dije que no escribiría sobre ello. Qué se puede decir de un tebeo del que se ha escrito todo. Quizás nada original. Si hubiera descubierto algo me lo guardo para mí. Hay tebeos que te hablan de tu, con los que se establece una relación personal. Hoy es viernes seis de marzo, tantas veces los he visto en dibujo que se me va a hacer muy raro.

Quedan menos de dos horas para las 16:00, algo más de 100 minutos, menos de 6300 segundos, una eternidad.

4 comentarios:

Laszlo dijo...

Totalmente de acuerdo.Nadie ha dibujado a una mujer como Manara, ni una de sus miradas se puede olvidar...

Héctor dijo...

¡¡Viva el Western!! Siempre habrá un desierto, unas montañas lejanas o un pueblo perdido para hacernos soñar...

chispa dijo...

Me gusta que tus entradas sobre comics no hablen solo de super-heroes. Esto me ha hecho recordar viejos tiempos, cuando mi tio leía novelas del oeste, de esas que luego se cambiaban en el quiosco.
Por cierto, me esperaba la entrada sobre los Watchmen... Me quedo con las ganas hasta el mes que viene?

Nono dijo...

Hola Chispa, gracias. La verdad es que me ha costado no escribir de Watchmen. Después de ver la peli más todavía. ¿Cómo le vas a pedir a una quinceañera que te explique algo del concierto de los Hombres G, o los que sea que hoy en día les molen, Los Jones Brother esos o quién sea? te dirá AHHHH, GUAY TIA, MOLAN MOGOLLON, SON MI VIDA, DAVID TE QUIERO!!! y tonterías así. Eso es todo lo que yo puedo decir hoy de Watchmen. (desde hace mucho tiempo y creo que hasta dentro de mucho). Creo que el mes que viene escribiré algo que me involucre menos personalmente.