martes, 3 de febrero de 2009

Clásicos Básicos Especial: El día que murió la música

Hoy 3 de febrero se cumplen 50 años de un accidente de aviación que acabó con la vida de cuatro personas cerca de Fargo, en Dakota del Norte. La relevancia de ese suceso residió y reside en que tres de esas personas eran músicos de Rock’n’Roll. Corría el año 1959 y el nuevo ritmo que arrastraba a la juventud sufría su primer varapalo en forma de tragedia. Y no sólo eso. Además, se truncaban las carreras de tres artistas brillantes y carismáticos. Ese mismo año, el rockero Eddie Cochran grabó la canción Three Stars en homenaje a los fallecidos. A principios de la década de los 70, Don McLean lo recordaba en su tema American Pie acuñando aquello de “el día que murió la música”.

Una gira de invierno en unas condiciones pésimas tuvo la culpa. Se llamó Winter Dance Party y en el cartel aparecían algunas de las más prometedoras estrellas del firmamento rockero. El mismo lo encabezaba, nada menos que Buddy Holly, uno de los grandes. Junto a él, el jovencísimo (17 años) Ritchie Valens, el veterano, aunque fresco J. P. Richardson, alias The Big Bopper, y un grupo del Bronx neoyorkino que había cosechado su primer éxito el verano anterior, Dion and the Belmonts.

Lástima que el glamour del elenco no se correspondiera con la comodidad a la hora de desplazarse. Los músicos viajaban en un autobús de actuación en actuación, pasando un frío de mil demonios por los nevados parajes del Norte de los EE. UU. La climatología causó algunas bajas en la plantilla antes de hora. El batería que acompañaba a Buddy Holly cayó enfermo y le sustituyó uno de los Belmonts, Carlo Mastrangelo, que tenía experiencia como músico de jazz. Cabe destacar que el guitarrista rítmico que hizo esa gira con Holly era Wylong Jennings, quien se ganaría un hueco en el olimpo de la música country algunos años después.

Viajar muertos de frío, apretujados y cansados por las largas horas en el autobús no era un plan muy atractivo. A Holly se le ocurrió la idea de alquilar un avión de tres plazas para que les llevara al siguiente bolo y estar más descansados. El plan, en un inicio, era ir con su grupo. Sin embargo, el coste era demasiado elevado para los emolumentos de sus chicos y renunciaron a ir. Entonces, les hizo el ofrecimiento a sus colegas de gira. Dion DiMucci, líder de Dion & the Belmonts, en su autobiografía confiesa que el motivo por el que rehusó fue económico. Ritchie Valens y The Big Bopper aceptaron, sin embargo.

Sobre Ritchie Valens, podemos remitirnos al filme biográfico La Bamba de finales de los 80. En apenas un año de carrera, había colocado tres singles de éxito en las listas. Un rock’n’roll movido llamado C’mon, let’s go, una balada romántica de título Donna y la adaptación rockera de una canción mexicana llamada La Bamba que sería versioneada hasta la saciedad. Era un adolescente de origen chicano que cumplía el sueño americano y cuya corta edad presagiaba un futuro brillante. Su testigo fue recogido por Chris Montez (Let's dance), años más tarde, por los Lobos (quienes harían la banda sonora de la citada película) y, actualmente, por artistas como Pep Torres.

Mucho menos conocido, The Big Bopper era un tipo regordete y simpático que vestía chaquetas a rayas y que demostró en su único éxito, Chantilly Lace, que es uno de los mejores intérpretes de música pop que hayan existido jamás. En el tema, simula una conversación telefónica con la chica con la que intenta tener una cita. Primero, nervioso como un colegial, se azora, balbucea y tartamudea. Finalmente, ante el sí de la muchacha, se relaja y termina la estrofa diciendo “tú sabes lo que me gusta”. En el estribillo hace una descripción perfecta del look de una teenager de la época: “lazo de chantilly, una cara bonita y una cola de caballo cayendo. Un balanceo al andar y un deje al hablar hacen que el mundo de vueltas…”. No se puede resumir el espíritu del pop en menos pinceladas. Ya estaba cerca de los 30 cuando murió, y se duda de si su carrera hubiera sido algo más que un 'one hit wonder'. Pero lo poco que dejó grabado, realmente es sobresaliente.



Acerca de Buddy Holly han corrido ríos de tinta. Las grabaciones caseras que dejó grabadas antes de morir descubrieron a un artista que estaba yendo mucho más allá del rock’n’roll al que tanto contribuyó en consagrar. Dónde hubiera llegado de haber seguido vivo en los 60 es una de las grandes incógnitas sobre la que los enamorados de sus canciones especulamos a menudo de forma bizantina. Sin duda, marcó un antes y un después y dejó un legado que siguieron brillantemente algunos discípulos aventajados como su antiguo grupo, the Crickets (que ese mismo año dejaron para la posteridad ese temazo llamado I fought the law), el cuarteto de Bobby Fuller (mágicos) o un grupete de Liverpool que se hicieron llamar The Beatles. La frase de John Milner (el personaje que interpreta Paul LeMat) en American Grafitti quizá sea la más justa para definir lo que supuso su temprano fallecimiento: “El rock’n’roll ya no es lo mismo desde que murió Buddy Holly”. Hoy, de eso, hace 50 años y en mi plato suena True love ways (la canción más bonita del mundo entero) en su honor.



Hoy en día, impersonators de estos artistas recrean aún la fatídica gira en los circuitos oldies de Estados Unidos. Una de las compañías está dirigida por el hijo de The Big Bopper.

PD. Sobre Dion & the Belmonts, grupo favorito de toda la vida de quien esto escribe, Un Planeta Gris ofrecerá un artículo en profundidad por la visita a España de The Belmonts (sin Dion, pero con dos de sus miembros originales) y su concierto en el Screamin’ Festival el próximo mayo. Esperamos tener salud para poder ir a ese obligatorio concierto y contarlo en este blog.

2 comentarios:

homerico dijo...

Guns, grande este articulo. Podrias haber ampliado con las pintorescas interpretaciones de la letra de American Pie que historicamente se han hecho. Por lo que yo sé, Don McLean nunca ha hablado en entrevista alguna sobre la misma, y entre algunos frikis circula, al parecer, la creencia de que se trata de un mensaje en clave sobre el fin de la civilización actual y la migración de la raza humana a Alfa Centauri. Joder!, es una historia mejor que la de "Paul esta muerto" y otras de ese estilo, no?

gunspector dijo...

No conocía esas interpretaciones sobre la letra de 'American Pie'. Increíbles. Y eso que, para entonces, Charlie Manson ya estaba entalegado.
Aprovecho para poner este video que recoge dos escenas del biopic sobre Alan Freed, 'American Hot Wax' (película obligatoria para todo fan de los 50 y su música), en las que se hace hincapié en la figura de Buddy Holly. El personaje de Artie Moressi me recuerda mucho a alguien que conozco:
http://es.youtube.com/watch?v=f-M1WjR8zSY